Reinventar la experiencia de compra en el sector retail: la clave de éxito de tu negocio

La fisonomía de las áreas de influencia en torno a un punto de venta ha adoptado un carácter híbrido. La trazabilidad del cliente en todos sus perfiles y formas de aproximación a la marca se convierte en crítica para ir depurando el innovador engranaje. El retail encaja su transformación en torno a un nuevo concepto de tienda: el Flag ship. Una concepción que equilibra fuerzas y sintetiza los requisitos para una experiencia de compra que entrelaza lo físico con lo digital, y que deslumbra en lo estético con la intención de proporcionar una experiencia ligada a los valores de marca.

El nuevo reto del sector retail: la experiencia de compra

Hemos vivido cambios en este último año, que han condicionado nuestra manera de vivir, de relacionarnos y también de consumir. Con la desescalada en curso y los hábitos de consumo modificados por el confinamiento, el sector retail debe acelerar su adaptación. La necesidad de reinventar la propuesta de valor y la forma de aproximarnos al mercado sin duda tiene que ver con la modificación y consolidación de los hábitos de compra y visita.

Existen dos tipos de empresas: las que se renuevan, se adaptan, se actualizan y aceptan el cambio, y las empresas de carácter conformista, las que mueren o quedan en un segundo plano de un entorno que cambia a tiempo real.

Los consumidores se ven limitados a la hora de entrar en las tiendas por el aforo, intentando evitar las aglomeraciones y consecuentemente esto ha llevado a que los clientes prueben nuevas marcas. Según el estudio de la MIT Sloan Management Review en USA, el 76% de los encuestados han comprado por primera vez en alguna plataforma de e-commerce que no conocían antes del confinamiento. Al mismo tiempo, es un factor destacable que, dada la creciente cantidad de tiempo que las personas emplean en el espacio digital, las plataformas de medios en línea dispongan de valiosas ventajas para llamar la atención de los consumidores e interactuar con ellos.

Recomendaciones para mejorar la experiencia del cliente en el retail

¿Cuáles son los retos de la estrategia de renovación del sector retail? Aquí te explicamos algunos de ellos:

  • Fidelización del cliente: los retailers deben establecer una relación extraordinaria con sus mercados conocidos. Con la limitación de la experiencia de compra física, los programas de fidelización serán claves para apoyar las ventas tanto offline como online. La comunicación deberá estar focalizada en la relación personalizada con la marca.
  • Servicios de asistencia en la compra física: no sólo hay que ser seguro e higiénico con las medidas por todos conocidos, sino que el retail debe crear servicios a través de la tecnología que permiten al usuario planificar su vista, evitar colas, pagar de forma cómoda y elegir sus productos en el menor tiempo posible. Disfrutar de una visita ágil y práctica potenciará la percepción de seguridad, generará afinidad y mejorará las probabilidades de visita.
  • Experiencia de compra omnicanal: Si algo es común a todo el sector del retail es el reto de crear una experiencia de compra integrada. El consumidor espera un universo de marca único, donde las redes sociales, las plataformas de e-commerce, las aplicaciones móviles y los establecimientos físicos son partes de un mismo escenario. Esto incluye multitud de comportamientos como: comprar por la web y recoger en la tienda, devolver desde domicilio, comprar por la app y devolver en tienda…

Puedes acceder a más información sobre las estrategias de omnicanalidad: el presente y futuro del retail marketing haciendo clic en este enlace.

La tecnología, una pieza imprescindible en el éxito de la transformación del retail.

En los últimos 10 años, dos compañías digitales, Amazon y Alibaba, que nacieron de la observación de cómo la tecnología podía cambiar nuestra forma de consumo se han convertido en los retailers más grandes e innovadores del mundo; marcando el ritmo de los cambios en la industria tradicional por su capacidad competitiva única para entender y anticipar comportamientos.

La tecnología es un punto crítico que cualquier retailer debe tener en cuenta para poder reinventar la experiencia de compra en el sector. En cada forma de contacto de esta experiencia onmnicanal de la que hablábamos anteriormente, existe una oportunidad de reinventarse… La transformación digital es un proceso que va más allá de la tecnología y que afecta a toda la organización.

¿Necesitas ayuda para tu proyecto? En Rethink contamos con soluciones inteligentes basadas en la transformación digital y la fidelización para que el sector retail pueda adaptarse a las nuevas exigencias del mercado y de los consumidores.

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Una verdad incómoda

Seguro que os habrá sucedido en más de una ocasión conversar con alguien que os cuenta una historia que en apariencia suena bien, pero de la que, ante cada nueva afirmación, reconoces que adolece de consistencia y hasta de un trasfondo real. Mientras asientes con la cabeza te preguntas si el emisor será consciente de que sus palabras dicen mucho más de lo que rezan sus elocuentes titulares, y que cuanto más insiste, más nítidamente pone de manifiesto las falacias de su discurso. Como bien supondréis no hablo de personas sino de empresas.

No son excepciones las compañías que, por un lado, han actualizado su discurso mediático en lo relativo a la transformación de negocio, pero sin embargo mantienen comportamientos anclados a ese pasado que se esfumó súbitamente en el último año. Un estilo de gestión encorsetado a las decisiones políticamente correctas, la inercia sectorial, el acomodamiento mental y las apariencias.

Desde hace unos meses, los departamentos de comunicación de estas organizaciones mantienen un frenético ritmo de producción de notas de prensa donde se da visibilidad a iniciativas vendidas como grandes avances hacia la omnicanalidad, pero que en su mayoría no dejan de ser medidas anecdóticas y cortoplacistas, con menos recorrido que la vida útil del propio comunicado de prensa.

Es inquietante comprobar la existencia de un patrón de comportamiento idéntico entre tantas compañías que en el fondo no están haciendo otra cosa que esperar a que todo esto pasé para seguir haciendo lo que hacían. Sin entender que ya eran negocios anacrónicos mucho antes incluso de que esta pandemia lo hiciera público.

Son las mismas compañías que se autodenominaban innovadoras en sus dosieres corporativos y discursos institucionales mientras en los despachos malgastaban miles de horas en imitar los quehaceres de la competencia casi como una obsesión enfermiza; y promovían un proteccionismo irracional hacia todos aquellos planteamientos que generaron réditos en el pasado y de los que se negaban a desprenderse.

Son esas mismas que alardeaban de ese concepto de orientación al cliente promovido durante décadas por las escuelas de negocio y la literatura de management, el cual trasladaba toda la responsabilidad de las decisiones futuras a los deseos expresados por el consumidor y liberaba del peso de pensar por sí mismos a muchos directivos. Son esas mismas que alardeaban de sus inversiones en estudios de mercado mientras estaban de espaldas a todos los cambios transformadores que hoy han aireado sus vergüenzas.

Da vértigo ver como estas empresas que fueron líderes cayeron en la autocomplacencia y ahora, en estas aguas bravas, intentan aparentar que saben lo que hacen mientras sus publicitados avances nos descubren poco más que desorientación e improvisación.

La franja directiva de alto rango está mostrando su apremio por disimular los deberes no realizados. Y es que impulsar procesos continuos que nutrieran la visión estratégica y promovieran la anticipación a los cambios debió ser el paraguas de todo. La falta de esta perspectiva ha desembocado en una dinámica donde el factor común es la exigencia a los equipos funcionales de un sin fin de iniciativas sin referencias claras y a contrarreloj, cuyo efecto esta siendo demoledor en los ánimos de los implicados.

Considerando la evidencia de un entorno de mercado que llevaba dándose la vuelta hace más de tres lustros, esta inacción crónica en asuntos estratégicos y en la búsqueda de nuevas ventajas competitivas ha cristalizado en presiones hacia unos recursos humanos acostumbrados a gestionar lo conocido pero desarmados para asentar las bases de los nuevos enfoques competitivos.

El diseño de un marco estratégico sobre el que desarrollar líneas de acción que refuercen el posicionamiento de la marca y revitalicen su propuesta de valor se ha sustituido por una tormenta de ideas apresuradas e inconexas, cuya implementación está desembocando en una concatenación de errores cuyo coste económico es infinitamente inferior al de oportunidad; ya que cada desatino impactará como nunca antes en el posicionamiento competitivo.

El sentido de la exploración que debe prevalecer en el ADN de todas aquellas marcas que quieran realizar disrupciones ahora se reinterpreta como un brainstorming de ocurrencias, casi siempre digitales, desconectadas de cualquier ejercicio de reflexión profunda sobre el futuro del negocio.

Antes que buenas o malas, las estrategias deben ser consistentes y renovadoras, impulsoras de cambios ponderados y ordenados donde los errores se minimizan sin sacrificar el ejercicio de búsqueda y experimentación.

Se está abordando un engañoso concepto de transformación que prima el efectivismo y evita el auténtico trabajo de fondo, con golpes de efecto que se esfuman a la misma velocidad que se concibieron. La posibilidad de ganar posiciones frente a esos competidores culturalmente capacitados para interactuar con este consumidor ubicuo se aleja con cada desacierto.

La transformación debería afrontarse como una situación de crisis. Tal vez la mayor a la que se están enfrentando las empresas en lo que llevamos de siglo. Vivimos un punto de inflexión en los mercados, una ruptura definitiva con los paradigmas tradicionales y una reordenación de las fuerzas y posiciones de los protagonistas. Ello nos brinda una oportunidad única pero perecedera para tomar todas esas decisiones que quedaron pendientes.

 

José Luis Pastor Sostrada,

CEO y fundador de Rethink

Cómo aumentar la frecuencia de compra de tus clientes inactivos gracias a sistemas de fidelización

Los sistemas de fidelización se han convertido en estratégicos por su capacidad para impactar en el negocio. Permiten conocer mejor al cliente, conservar y fortalecer la relación con éste e identificar aquellos que están dormidos o cuya actividad se sitúa por debajo de lo pretendido. Descubre qué estrategias de fidelización puedes llevar a cabo para potenciar la actividad y el consumo de tus clientes inactivos.

¿Por qué nuestros clientes han bajado la guardia? Queremos recuperarlos, pero… ¿cómo recuperarlos a través de la fidelización?

Actualmente, el abandono de un cliente es tan fácil y rápido como un abrir y cerrar de ojos. Vivimos en un mundo interconectado con usuarios que tienen a su disposición infinitas oportunidades de acceso a datos y de todo tipo de servicios a golpe de click.

Con frecuencia, las marcas priorizan aumentar la base de datos de sus clientes sin prestar la atención necesaria a la gran oportunidad que supone explotar de manera inteligente las listas que ya disponemos. En concreto, la administración de los leads inactivos que pueden identificarse si disponemos de sistemas orientados a la fidelización de clientes.

Hay muchas razones por las que una marca puede perder interés entre sus clientes, y es clave poder detectar esa tipología de usuarios que pudiéramos catalogar como inactivos. El descontento con el producto o servicio, el incumplimiento de las expectativas de entrega o devolución, la intromisión de la competencia, o la simple influencia de terceros en redes sociales, entre otros. Por lo tanto, actuar a tiempo contra estas debilidades será la clave para potenciar la lealtad del cliente.

La lealtad se gana. Haz uso de sistemas de fidelización.

La fidelización de clientes consiste en un conjunto de estrategias, técnicas y acciones que una empresa lleva a cabo para desarrollar una relación positiva y activa con sus clientes a largo plazo. Es importante que la fidelización tenga un enfoque de largo plazo y estratégico porque su efecto estará íntimamente ligado a potenciar los ingresos, el ticket medio, el tráfico a tus canales físicos y digitales, y la recomendación a terceros

Si tu objetivo es fidelizar a tus clientes, te recomendamos que inviertas en la tecnología apropiada que te permita una gestión pormenorizada de los leads inactivos. 

Puedes ampliar información sobre cómo rentabilizar las inversiones en tecnología con un CRM para retail en este enlace.

Clasificar a los clientes inactivos y ampliar la gestión de la fidelización a estos colectivos, te permitirá aumentar la lealtad de tu BBDD. Son claves los enfoques dirigidos a premiar el compromiso de los usuarios e incentivar los comportamientos relacionados con el negocio. Una vez consigas que participen en tu programa de fidelización, hazles ofertas exclusivas y ofréceles productos especiales y personalizados para ellos. Esto ayudará a que se sientan valorados por tu empresa y al mismo tiempo mejorará la reputación de tu marca.

Necesitas gestionar los programas de fidelización.

No olvides que existen diferentes estrategias para cada tipología de clientes y que lo importante es saber crear el vínculo correcto con cada segmento, si bien para ello debemos utilizar el sistema de fidelización adecuado. Para una gestión profesional de estas tareas existe una herramienta esencial para el marketing relacional: el CRM (Customer Relationship Management) que permite la gestión integral para crear y mantener relaciones con el cliente y así, poder otorgarle el valor y la satisfacción que tanto se merece.

El CRM es capaz de identificar nuevas oportunidades de negocio, aportando una reducción de costes e incremento de las ventas gracias a la fidelización del cliente. El factor humano es determinante para el éxito de los programas de lealtad, por lo tanto, hay que tratar un CRM como parte de una cultura de relación con clientes, no como un simple software.

En Rethink, unimos marketing y tecnología para evolucionar las estrategias de fidelización de clientes. Contáctanos y descubre una nueva mirada inteligente de la relación con tus clientes.

10 decisiones para el éxito de la transformación digital

Vivimos un momento único por toda esa conjunción de factores de transformación tecnológica y cultural que provocó Internet, las redes sociales y la tecnología móvil en las últimas décadas. A ello se une, el impulso de todas las competencias digitales de un consumidor confinado y abocado a resolver sus expectativas de consumo de la mejor forma posible.

El efecto de estos cambios son de tal entidad que ha situado al concepto de transformación en la cúspide de los debates empresariales en pocos meses.

Responder a la pregunta de si seguimos siendo relevantes en nuestros mercados de actuación es el principio de un proceso que por encima de lo tecnológico tiene un alcance que abarca e involucra a las personas de toda la organización.

¿Cuáles deberían ser los pasos para una transformación exitosa?

  1. Crear un comité para la transformación ordenada del negocio: tiene que haber un comité que regule y centralice la transformación digital. Debe haber un proceso de concepción centralizado y posteriormente, la delegación para la puesta en marcha.
  1. Definir nuevas metas de referencia: todo ha cambiado a nuestro alrededor, ¿cómo no vamos a modificar las referencias estratégicas que deben guiar el rumbo de la compañía? Nuestras metas estratégicas deben cambiar. Tenemos que redefinir los hitos de corto, medio y largo plazo, que marquen el ritmo de los ajustes que serán imperativos para adaptar e impulsar nuestro modelo de negocio.
  1. Asumir la perspectiva de la reinvención y estar dispuestos a moldear la organización. Hemos estado centrados en explotar lo que ya conocíamos en lugar de explorar nuevas vías de negocio. Se debe dedicar tiempo a crear propuestas, servicios, productos e iniciativas que lleven a una nueva etapa acorde con todos los cambios que se están produciendo. Sin innovación, sin replanteamiento y sin romper aquello que ya ha funcionado, las organizaciones estarán cada vez más perdidas en su propuesta de valor del pasado.
  1. Revisar los puntos de diferencia de nuestra oferta y los componentes de la nueva experiencia de compra: si algo hay que revisar es en qué medida siguen siendo válidas nuestras estrategias de diferenciación. ¿Son consideradas y valoradas por los clientes? Estas ventajas competitivas deben apuntar hacia la reinvención de la experiencia de compra. Debemos actualizar lo que proponemos, y esa actualización tiene que ver con alinear la forma en la que desea comprar el usuario y cómo lo propone nuestra marca.
  1. Definir una nueva estrategia relacional orientada a potenciar la lealtad omnicanal que se traduzca en un plan de impacto a 18 meses. Diseñar una estrategia relacional significa definir las razones por las que un usuario nos va a prestar atención y va a decidir tener un contacto continuo y frecuente con nuestra marca. Pensar en la fidelidad desde un punto de vista omnicanal, supone elimina las fronteras entre lo físico y lo digital para ser capaces de trazar y recompensar a aquellos que apuestan por nosotros y se implican con nuestro negocio. Todo ello debe concretarse en lo operativo con un plan de impacto a 18 meses que catalice las primeras y prioritarias decisiones dirigidas a crear las bases los nuevos enfoques relacionales.
  1. Activar un plan de venta interna de una nueva era: el plan de transformación no funcionará si no le damos la forma que necesita, y los stakeholders conocen en profundidad por qué vamos a emprender un nuevo camino, dónde queremos llegar y cómo les afecta a ellos. Toda la organización debe tener la perspectiva a medio y largo plazo para evitar problemas de desmotivación y/u organización.

Por último, para completar estas 10 recomendaciones sobre cómo abordar la transformación digital y de negocio, en Rethink te ofrecemos algunas directrices estratégicas que no debes perder de referencia:

  • Sólo sobreviviremos con clientes comprometidos: el reto pasa por tener en nuestras áreas de actuación la mayor y más estrecha vinculación con las comunidades locales. Debemos ser su opción preferente de compra en las categorías donde competimos. Tener clientes comprometidos tiene que ver con lo que somos, lo que ofrecemos y nuestra capacidad para personalizar la experiencia de contacto y consumo.
  • La omnicanalidad es mucho más que tecnología: es un proceso cultural que debe sobrevolar e impregnar todas las decisiones tácticas y operativas. Una estrategia de cambio que determine ajustes organizativos, incorporación de talento, definición de nuevos procesos, competencias y perfiles humanos., Un replanteamiento general que necesariamente implicará la activación de inversiones específicas que la posibiliten.
  • No dominaremos el territorio si no dominamos el dato: la clave de la fidelización tiene que ver con personalizar la relación con el usuario. El mayor activo para el desarrollo de las nuevas estrategias de posicionamiento son los datos y la capacidad de usarlos para generar experiencias afines al consumidor. Todo negocio físico compite con algoritmos preparados para captar la atención de los usuarios e incentivar comportamientos. Disponer de un modelo híbrido de negocio supone asimilar las reglas de lo digital para impulsar lo físico.
  • En la transformación digital importa el orden de los factores: es importante que haya un proceso ordenado donde cada pieza intervenga en el momento cuya aplicación práctica es factible. Debemos hacer que las iniciativas se lleven mediante la generación de estrategias que ordenen la puesta en marcha de los planes de acción. Si nos equivocamos en el orden perderemos tiempo y dinero, y al mismo tiempo crearemos conflictos y confusión. El orden es una de las condiciones necesarias para alcanzar el éxito perseguido.

En definitiva, todo el mundo dice que transformarse cuesta mucho dinero, pero… ¿qué coste tendría no transformarse? En Rethink tenemos la respuesta. Te ayudamos a definir y poner en marcha TU PROPIA TRANSFORMACIÓN. ¡Ponte en contacto con nosotros!

Data marketing y tecnología en retail: cómo monetizar la relación con tus clientes

El uso de la tecnología en retail es imprescindible en los tiempos que corren donde el mundo del consumo se ha vuelto cada vez más digital y conectado. 

Tecnología retail: la digitalización del sector

El mercado evoluciona constantemente, y en él, las empresas se enfrentan a desafíos cambiantes donde los clientes se vuelven cada vez más exigentes, la competencia se torna más voluminosa y se requieren de nuevas estrategias para captar y atraer nuevas oportunidades de negocio.

En este escenario, la tecnología aplicada en el sector retail se ha vuelto esencial dado que los consumidores hacen uso de ella de manera continua, buscando sus productos favoritos, compartiéndolos en las redes sociales, comprándolos a través de las plataformas digitales e informándose de todo lo que necesitan a través de múltiples canales de comunicación digital.

Por otra parte, el 2020 ha generado cambios en los hábitos y comportamientos de consumo de las personas debido al confinamiento y nuevas formas de vivir que ha traído la pandemia generada por la Covid-19. 

En este contexto adverso, se produjo una aceleración digital nunca antes vista y las empresas de todos los sectores debieron estar a la altura para sobrevivir en el mercado. El sector del retail no fue la excepción y debió comenzar a poner en práctica la digitalización del sector para lidiar con grandes desafíos, como la ausencia de los consumidores en las tiendas.

Hace muy poco tiempo atrás, el éxito del retail residía en ofrecer un precio asequible y un producto con buena calidad, que lo diferenciara de la competencia. Hoy, con la influencia de la digitalización, el mercado se ha vuelto más exigente en cuanto a experiencias de compra positivas, personalizadas e intuitivas.

Los clientes demandan un cierto nivel de excelencia: presencia en las redes sociales, experiencias personalizadas, sitios webs optimizados, diversidad de catálogos y productos, velocidad de respuesta, entre otras.

Las marcas tienen la oportunidad de adaptarse a estas nuevas exigencias a través del uso de la tecnología y la transformación digital. A través de la conectividad, la analítica avanzada de datos, la ciberseguridad y la inteligencia artificial, el retail estará preparado para ayudar al instante, fomentando la fidelización del cliente y aumentando la rentabilidad en los puntos de venta.

Cómo aplicar la tecnología en retail a través del Data Marketing

El Big Data convive con todos nosotros diariamente. Se trata del gran volúmen de datos estructurados y no estructurados que generamos los consumidores cada vez que interactuamos con las empresas y marcas.

El Data marketing refiere a los procesos, las herramientas, acciones y tecnología que, en tiempo real, permiten el procesamiento de los grandes volúmenes de datos con el objetivo de analizar factores importantes para una empresa como es el caso del comportamiento de los clientes, el análisis de la reputación de marca, las ventas en las cadenas de suministro, los datos de consumo, etcétera.

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En este sentido, el Data marketing permite a las empresas generar acciones rentables utilizando la tecnología y digitalización, cómo pueden ser: 

  • Elaboración de estrategias personalizadas mediante una comunicación que se ajuste a los clientes en base a datos concretos como preferencias, ubicación geográfica, últimas compras realizadas, visitas a la tienda y todo tipo de información.
  • Visión de negocio precisa al contar con bases de datos completas, actualizadas, en tiempo real y siempre disponibles para quienes las necesitan. Información que, además, se encuentra concentrada en un solo lugar y nunca se pierde, como lamentablemente suele ocurrir con tablas de excel. 
  • Segmentación de los clientes de acuerdo a características específicas y en función de los objetivos de la empresa. Gracias a ello es posible visualizar en un rango de tiempo determinado cómo evolucionan las campañas desarrolladas y mejorar las estrategias en tiempo real.
  • Toma de decisiones en tiempo real a través de la visualización del impacto que generan nuestras acciones en un momento específico. En base a los resultados obtenidos, podemos tomar decisiones al instante.
  • Detección a tiempo de pérdidas de clientes gracias al análisis del comportamiento que el Data marketing permite a las empresas.
  • Predicción y planificación acertada del rumbo del negocio ya que el buen uso del gran caudal de datos con los que cuenta una compañía permite el desarrollo de acciones y estrategias más exactas.

Tecnologías en retail para monetizar las relaciones con clientes

Sabemos que la competencia en el sector retail es significativa y pujante. Es en este contexto de competitividad y transformación digital que el retail debe examinar las estrategias que está tomando y comenzar a centrarse (si aún no lo hace) en monetizar las relaciones con sus clientes para diferenciarse.

El Big Data es un gran aliado de esta monetización ya que a través de los datos de los clientes podemos llegar a ellos con acciones personalizadas y fidelizarlos. 

Existen otras herramientas igualmente importantes como el Social CRM, una estrategia que no sólo está centrada en el monitoreo de los comentarios que los usuarios efectúan en las redes sociales sobre las marcas con las que interactúan, sino que tiene un objetivo fundamental: permite actuar rápidamente, respondiendo eficientemente y estando 100% disponible para los consumidores o potenciales clientes. 

El sector retail debe comenzar a dar valor a nuevas tecnologías, a través de las cuales puede generar beneficios a corto plazo. La monetización de los datos es primordial ya que permite mejorar la eficiencia de los procesos del negocio y potenciar la comercialización de los productos, tanto en el ámbito online como offline.

Data Marketing: decisiones basadas en datos

Para lograr una exitosa estrategia de Data Marketing el sector retail no debe perder de vista el Business Intelligence: una visión y metodología que emplea la tecnología para recabar, extraer, analizar y transformar los datos en información valiosa. El resultado es la toma de decisiones inteligentes basadas en datos.

Por lo tanto, para que una empresa adopte una cultura centrada en datos, no sólo debe incluir al equipo ejecutivo, sino a todos los sectores que la atraviesan. Es necesario que todos los niveles tomen decisiones basadas siempre en datos de valor. Esto, sin lugar a dudas, fomenta las relaciones internas de la empresa y potencia un factor clave para que cualquier estrategia de negocio sea exitosa: la unión del equipo y su integración con la tecnología.

Por otra parte, es importante el desarrollo de una estrategia de datos y analytics, que oriente las tareas y acciones diarias que se llevan adelante en la organización, ya que es lo que otorga a todos los profesionales de cada área una gran ventaja competitiva. 

Las empresas no deben olvidar que la inteligencia de cliente es el mayor activo que debe generar un centro comercial para el desarrollo de nuevas estrategias de posicionamiento en sus áreas de actuación físicas y también virtuales. Y en este camino, la tecnología puede ser la mejor aliada del sector retail.

En Rethink somos especialistas en los procesos de evolución de las relaciones y fidelización de clientes y marcas del centro comercial, utilizando la tecnología y dando soporte en la negociación y gestión de la implicación de los retailers. ¡Contáctanos!